TIPOS DE RADIACIONES ARTIFICIALES
Qué son y cómo afectan a nuestra salud
Las radiaciones artificiales son campos electromagnéticos generados por la actividad humana, principalmente a través de la electricidad y la tecnología moderna. A diferencia de las radiaciones naturales, estas son creadas por nosotros y nos rodean constantemente en nuestro día a día.
La geobiología estudia cómo estos campos electromagnéticos interactúan con el organismo humano y busca reducir su impacto para favorecer entornos más saludables.
Campo eléctrico alterno
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Se genera por el paso de la corriente eléctrica a través de cables, enchufes e instalaciones eléctricas de la vivienda. Está presente en cualquier hogar o edificio conectado a la red eléctrica. Sobre todo se relaciona con la inexistencia de la Toma a tierra o su instalación defectuosa.
Sus efectos más comunes incluyen:
Fatiga y dolores de cabeza
Dificultad para conciliar el sueño o sueño no reparador
Alteraciones en el sistema nervioso
Desequilibrios hormonales
Campo electromagnético
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Es producido por dispositivos inalámbricos y sus ondas pueden atravesar paredes y acumularse en espacios cerrados.
Entre sus posibles efectos destacan:
Aumento del estrés y la ansiedad
Alteraciones del ritmo cardíaco
Problemas de concentración
Insomnio y cansancio crónico
En exposiciones muy prolongadas, posibles efectos a nivel celular
Fuentes comunes de contaminación electromagnética
Fuentes exteriores:
Antenas de telefonía móvil (3G, 4G, 5G)
Líneas de alta tensión
Estación transformadora
Emisoras de radio y televisión
Radares
Fuentes interiores:
Routers Wi-Fi y dispositivos inalámbricos
Teléfonos móviles y DECT
Microondas, televisores y ordenadores
Instalaciones eléctricas con cables mal protegidos o sin toma de tierra adecuada
Sensores de alarma y vigilabebés
Clasificación según su frecuencia
Radiaciones ionizantes: Muy energéticas y capaces de alterar la materia (ej. rayos X). Son las más peligrosas.
Radiaciones no ionizantes: Menos energéticas, incluyen las ondas de radio, microondas y campos eléctricos/magnéticos generados por la tecnología cotidiana (Wi-Fi, móviles, redes eléctricas).
¿Por qué es importante conocerlas?
La exposición prolongada a campos electromagnéticos puede generar síntomas como:
Insomnio y sueño de mala calidad
Fatiga crónica y falta de energía
Dolores de cabeza y cervicales
Bruxismo (apretar los dientes)
Ansiedad, irritabilidad o cambios de humor
Baja de defensas
Acúfenos (pitidos en los oídos)
En casos más sensibles: alteraciones hormonales o infertilidad
Cuando se combinan con radiaciones naturales (como corrientes de agua o líneas geológicas), el efecto puede ser más intenso.
¿Cómo crear un espacio más saludable?
Mediante instrumentos profesionales se evalúan los niveles de campos eléctricos, magnéticos y radiofrecuencias, y se elaboran recomendaciones personalizadas que pueden incluir:
Reubicación de camas y zonas de descanso
Mejora de la instalación eléctrica: revisión tipo estrella o lineal y revisar Toma Tierra.
Reducción o blindaje de fuentes de emisión con uso de sistemas de neutralización o protección: telas con hilo de plata o pinturas especiales.

